Primavera de 2012 y actividades en el Lago de Sanabria (Zamora)

Campañas - Muestreo de esféridos lago de Villachica (Zamora)

Con la llegada del buen tiempo las actividades de la asociación en esta zona con un clima tan frío en invierno están en el punto más álgido, aprovechando sobre todo los meses previos al verano, ya que, siempre y cuando las lluvias no hagan su aparición provocando que la visibilidad dentro del lago empeore, se posibilita el poder hacer inmersiones más largas contando con una rápida recuperación a la salida, o bien hacer inmersiones sucesivas ya que las temperaturas altas permiten hacer intervalos en superficie agradables. Por otro lado en primavera la estratificación mejora la visibilidad, excepto en la capa intermedia en la que se concentra la vida microscópica que busca un agua más densa.

Antiguas bañeras del Balneario de Bouzas

Una de las actividades que Gemosclera lleva a cabo en estos momentos se desarrolla en el lago de Sanabria, en la provincia de Zamora, el lago más grande de origen glaciar que tenemos en España, humedal en el que hemos realizado ya numerosas inmersiones.

Lago de Sanabria

Se planificaron dos jornadas de trabajo, la primera tendría lugar el sábado 28 de abril y la segunda el sábado 12 de mayo, aprovechando, en ambas ocasiones, unas previsiones de tiempo soleado pero sobre todo de temperaturas templadas.

El lugar elegido para estas inmersiones sería una zona nueva aún sin explorar por nuestra parte, la zona de Bouzas. Nos interesaba comprobar que los datos batimétricos con los que contamos son fiables, esperando realizar inmersiones más profundas que en la zona de la playa del Folgoso donde habíamos trabajado las últimas ocasiones. Además esta zona cuenta con otro atractivo para la asociación, ya que cada vez que visitamos un humedal nos gusta estudiar todo lo concerniente a la zona, englobando tanto los valores naturales como los culturales, y esta zona es en la que se asentaba el antiguo balneario de aguas sulforosas de Bouzas.

Zona de la inmersión

Este balneario fue a finales del siglo XIX el mayor atractivo veraniego de esta zona. Construido en la orilla derecha del lago, aprovechando el manantial de agua sulfurosa con propiedades curativas y medicinales que se vertía directamente sobre unas bañeras que hemos encontrado y fotografiado en la zona desde la que hemos realizado las inmersiones de esta primavera. Con el tiempo el balneario fue perdiendo la finalidad de su origen, los baños quedaron en desuso y el edificio en el que se alojaban los huéspedes fue reconvertido. Es en este balneario donde se alojó Miguel de Unamuno y donde escribió una de sus mejores obras “San Manuel Bueno mártir”, en la que hace referencia al lago de Sanabria.

Hoy en día, tal como hemos podido comprobar, el agua de la fuente vierte directamente al lago por un caño, lo que nos ha permitido observar una de las estampas más bonitas que se producen en este humedal al entrar el agua sulfurosa y mezclarse con el agua del lago, presentado la zona un aspecto fantasmagórico.

Es en esta zona donde se han desarrollado las dos primeras jornadas de trabajo de esta primavera en el lago de Sanabria.

Ranúnculo entre las rocas

El sábado 28 de abril comenzó temprano en Madrid para los componentes de Gemosclera que iban a participar en la actividad programada, ya que el grupo partió a las 6:30 de la mañana, con lo que a las 10:30 de la mañana, antes de que el calor y los visitantes del Parque hicieran su aparición, ya nos encontrábamos en la zona elegida. Con el fin de impactar lo menos posible con coches y material, decidimos equiparnos en el aparcamiento situado al otro lado de la carretera que discurre paralela a la orilla derecha del lago. Mientras realizábamos el briefing montamos los equipos de buceo, organizamos los botes de muestras, los equipos fotográficos y el equipo de autoprotección que preparamos siempre en previsión de algún hipotético incidente. Una vez preparados los equipos, apareció, cumpliendo con su obligación, la guardería del Parque, solicitándonos el permiso con el que contamos para realizar los muestreos. Tras una breve charla con ellos nos dispusimos a cruzar la carretera y a bajar la cuesta de unos 500 m hasta la orilla del lago.

Gobio posado en el fondo

Tal como solemos hacer comenzamos la inmersión buscando en un primer momento la zona de mayor profundidad, pudiendo comprobar que tal como muestra la batimetría que habíamos estudiado, la pendiente es bastante pronunciada, alcanzando con seguridad una profundidad de 20 m. En esta zona, tal como hemos comprobado en las otras que ya conocemos, la luz del sol no penetra más de 7 u 8 metros, necesitando la ayuda de linternas y focos para realizar la inmersión.

Cianobacterias

Una vez que recogimos muestras en la zona más profunda nos dirigimos a cotas superiores con menos pendiente, comprobando que la zona más próxima a la orilla mostraba bastantes restos de origen antrópico, todo tipo de restos de bañistas y visitantes, pudiendo observar también restos de construcciones pertenecientes al antiguo balneario, así como diversos enseres que debieron proceder del mismo. Entre todos estos resto, recogimos un plato que llamó nuestra atención y que hemos podido situar cronológicamente en la época de mayor esplendor del balneario de Bouzas, finales del S.XIX.

Plato de loza encontrado

El plato, tal como hemos podido documentar después, fue realizado en la fabrica de "La Amistad" de Cartagena. Dicha fábrica comenzó sus actividades en 1842, incorporando las nuevas técnicas para la fabricación de loza que posibilitaba la producción seriada de piezas de vajilla a partir de moldes y decoradas mediante una estampación de grabados originales. La fábrica concluyó su actividad en 1893, por lo que coincide en el tiempo con la época de mayor auge del balneario, lo que nos hace pensar que la pieza encontrada procede del mismo. Se trata de un plato de la serie cinegética que representa a dos cazadores a caballo disparando a un ciervo que salta unos troncos perseguido por un perrillo. Los cazadores visten traje con capa corta y sombrero, completan la escena unos árboles y plantas de grandes hojas, al fondo montañas y nubes. Recorre el plato una orla cinegética continua. A pesar de que sólo hemos encontrado una parte del plato, hemos tenido la suerte de que es la que presenta en el reverso los dos sellos característicos de la Fábrica de La Amistad.

Reverso del plato de loza con el escudo de la fábrica

A pesar de que la temperatura del agua, aún mezclada, rondaba los 8º C, pudimos realizar una inmersión de algo más de una hora en la que reconocimos gran parte de la zona elegida.

Una de las esponjas encontradas

Una vez recogidos los equipos nos dirigimos a una de las zonas de playa con las que cuenta el lago para reponer fuerzas antes de emprender el viaje de vuelta a Madrid, donde sacaríamos las conclusiones de esta jornada para poder planificar la siguiente.

De nuevo pudimos volver a observar una de las mayores aberraciones permitidas en este bonito lago, un absurdo catamarán que realiza recorridos por el mismo.

Catamarán del lago de Sanabria

El sábado 12 de mayo, dos semanas después, partimos de nuevo hacia el lago de Sanabria. Ya habíamos decidido continuar las labores de muestreo y de reconocimiento en el mismo punto que en la visita anterior, volviendo a elegir para realizar el briefing y la preparación de los equipos una zona algo alejada de la orilla pero que posibilita hacerlo con un impacto sobre el medio prácticamente nulo.

De nuevo empezamos la inmersión, entre bancos de peces, buscando la zona de mayor profundidad, en esta ocasión habíamos decidido alcanzar 30 metros y permanecer por debajo de 20 metros más de 15 minutos, realizando fotografías y tomando diferentes muestras.

Cianobacterias en el fondo del lago

En esta ocasión si que encontramos que el agua empieza a mostrar diferentes temperaturas en los cambios de cota, alcanzando en la máxima profundidad 7ºC y más de de 10º en las capas más superficiales.

Detalle de una esponja

Tras una inmersión de algo más de media hora, decidimos salir a la superficie para realizar un intervalo entre inmersiones suficientemente largo para poder realizar la siguiente inmersión con total seguridad, planificada además a una profundidad menor.

Aprovechamos el intervalo para recorrer la zona buscando los restos del antiguo balneario, encontrando el caño que vierte al lago el agua sulfurosa del manantial, y las dos antiguas bañeras en las que los huéspedes tomaban baños de agua medicinal.

Manantial de agua sulfurosa

Tras el descanso nos introdujimos de nuevo en el agua, realizando la inmersión según lo planificado, manteniéndonos en una cota de poca profundidad, realizando un recorrido paralelo a la orilla en la que pudimos observar algo bastante espectacular, la entrada en el lago del agua sulfurosa y el momento en el que se mezcla. Otro aspecto que nos llamó la atención fue la desaparición de esponjas aguas abajo de la surgencia de agua sulfurosa, posiblemente estos animales no sean capaces de soportar el sulfhídrico que aporta éste.

Tras recorrer la zona y volver a comprobar, con pena, que al estar próxima a la orilla contiene bastante basura, dimos por finalizada la inmersión y la primera parte de esta jornada del mes de mayo.

Basura en el fondo del lago de Sanabria

Una vez recogidos los equipos, realizamos un recorrido por otra zona próxima a ésta del balneario, en la que pudimos observar bonitas edificaciones en la misma orilla del lago, al lado de otras totalmente abandonadas. Entre estas últimas sobresale una antigua ermita inexplicablemente abandonada.

Ermita abandonada

Volvemos a Madrid pensando en volver una vez realizados los trabajos de gabinete posteriores a nuestras inmersiones y planificadas las siguientes actuaciones en este espectacular lago.

Atentamente,

® Gemosclera. Asociación para la Difusión del Conocimiento de los Humedales y su Conservación.