
Este fin de semana hemos aprovechado para continuar con los trabajos de muestreo en Ruidera. Las previsiones meteorológicas eran muy buenas y había que recuperar el tiempo perdido este invierno.
En esta ocasión decidimos muestrear la laguna del Rey para evitar hacerlo en una época con mayor afluencia de público.
Partimos desde nuestro punto de partida habitual cuando venimos a Ruidera, Pinto, a las 7:15. El viaje fue tranquilo y cómodo. La llegada al Parque fue buena, ya que la temperatura era agradable y no había apenas viento. Nada más que una pequeña brisa debida a la diferencia de temperatura existente entre el agua de las lagunas y el aire que las rodeaba.
Comenzamos a prepararnos sin perder tiempo pues no queríamos salir del agua al final de los trabajos y que hubiera mucha gente. El lugar de inmersión es uno de los más visitados del Parque y el día iba a ser excepcional. Por lo que esperábamos una gran afluencia, como así fue.

Queremos reseñar que esta jornada pudo ejecutarse gracias a la ayuda de José Luis Mora. Cuando estábamos preparados, nos dimos cuenta de que nos habíamos dejado una de las máscaras en Madrid. Como siempre que les pedimos ayuda, la gente de Ruideractiva y especialmente José Luis, nos atendieron sin pega alguna y nos prestaron rápidamente una máscara con la que pudimos bucear. Es un gusto contar con ellos siempre que los necesitamos.

Antes de sumergirnos ya pudimos observar en superficie una gran densidad de náyades. Pudiendo encontrar ejemplares de Unio delphinus y de Potomida littoralis. Especies que se repetirían a lo largo de las dos inmersiones que hicimos.

Una de las formas de distinguir a las náyades sin molestarlas es observarles, si se dejan, los sifones por los que introducen y expelen el agua que filtran. Los sifones inhalantes y exhalantes tienen unos elementos en su borde externo, las papilas, que permiten distinguir a la especie si se tiene suficiente experiencia.
A diferencia de otros días, las náyades nos ayudaron mucho y pudimos distinguirlas antes de tocarlas, en muchas ocasiones.

Uno de los aspectos más destacables de esta jornada fue la gran cantidad de Ejemplares de Potomida littoralis que encontramos. Siendo la mayor población que conocemos hasta ahora en el Parque y en la que, además, hemos encontrado reclutamiento. Según se puede apreciar en la siguiente fotografía.

El depredador que atacó a la náyade tuvo que ser necesariamente un animal acuático con dientes o colmillos redondos y muy duros, de unos 4-5 mm de diámetro. Pudiendo haberse tratado de una nutria.
Los trabajos de documentación se hicieron extensos debido al gran número de náyades que encontramos.


Después de un itinerario aproximadamente de una hora de duración, salimos del agua con bastante frío. Había que recuperar al sol, comentar con Pilar, que nos estaba esperando fuera y planificar la siguiente inmersión.

Hay ocasiones en las que es difícil evaluar bajo el agua la especie de la que se trata. En estos casos, excepcionales, se extrae el individuo y se vuelve dejar en la siguiente inmersión en las mismas condiciones de las que se extrajo: sustrato, exposición, profundidad, etc.

Tras trabajar un rato en superficie mientras recuperábamos calor, volvimos a bajar para realizar otra inmersión. Esta vez con otro itinerario y profundidad. En principio, quedaría limitada por la detección de náyades y el frío que ya llevábamos acumulado.

En esta segunda inmersión empezamos a observar cómo los Unio delphinus ya están soltando gloquididos. Nosotros no observamos peces, aunque el agua varió entre los 9º y 11ºC. A partir de estar temperaturas los peces, hospedadores de los gloquidios empiezan a salir de su letargo. Las náyades han debido ya detectar su presencia.

Un aspecto que no solemos comentar, pero que se ve siempre en las fotografías es una boya con una caja. Se trata de un GPS que permite identificar los itinerarios seguidos y los puntos en los que se estuvo más tiempo. Este dato, junto con los horarios de las cámaras de fotos y los ordenadores (profundidad y temperatura), aportan muchas información posteriormente.

A pesar de realizar una segunda inmersión también larga, no tuvimos casi tiempo para disfrutar las magníficas praderas de carofíceas que se pueden observar en esta zona. Bajando desde los 3 metros hasta casi los 16 del fondo.

Esta segunda inmersión destacó por la presencia de muchos individuos juveniles de Potomida y de Unio delphinus Este hecho es muy bueno ya que indica un buen estado tanto de estas especies de náyades como de las poblaciones de peces autóctonos en esta laguna.

Encontramos una muy buena cantidad de juveniles hasta el final de la inmersión, especialmente de Unio delphinus.

Pero la última sorpresa de la mañana la tuvimos justo al final. Encontramos dos ejemplares de Unio tumidiformis, uno de ellos excepcionalmente grande.

Tras su identificación y medición, fueron todos devueltos al agua con sumo cuidado.
Debido a que estábamos al final de la inmersión, decidimos sacarlos fuera para poder identificarlos con detalle. Lo que hicimos fue sacar también dos ejemplares de Potomida para compararlos detenidamente.

Los trabajos de inmersión son muy importantes, pero los que se desarrollan en superficie son tanto o más. Sin embargo, son mucho más desagradecidos. Si no hubiera sido por la ayuda de Pilar, no hubiéramos podido estar tanto tiempo en el agua.

Una vez finalizados los trabajos estábamos cansados y con frío. Pilar, por su parte, había estado cuidándonos pacientemente en superficie casi tres horas. Y al salir, nos estaba esperando con un chocolate calentito antes de cambiarnos.
Recogimos el equipo y fuimos a tomarnos un café a la Perca rosa, donde dejamos la máscara que nos había prestado José Luis para que la recogiera.
La jornada fue todo un éxito, en la primera jornada ya hemos encontrado en la laguna del Rey tres de las cuatro especies presentes en Ruidera: Unio delphinus, Unio tumidiformis y Potomida littoralis. Y tenemos constancia de que probablemente encontremos Anodonta anatina. Lo sabemos porque ya la observamos en este mismo punto en 2013.

En principio, no volveremos a Ruidera hasta el mes de abril. En breve os informaremos de los motivos de nuestra vuelta, además de seguir muestreando esta laguna, ¡claro!

Atentamente,
Gemosclera. Asociación para la Difusión del Conocimiento de los Humedales y su Conservación
Entidad declarada de utilidad pública por el Ministerio del Interior desde 2014.
