
El viernes, 17 de abril, estuvimos en Ruidera con un doble objetivo. Por un lado, participar en la jornada formativa sobre Ruidera para profesores de Castilla – La Mancha, organizada por la Consejería de Educación, y, por otro, realizar un nuevo muestreo de náyades en la laguna Batana, continuando con nuestro proyecto de contribución a su conocimiento en el espacio protegido.
Jornada de difusión en el Centro de Interpretación
La jornada estuvo organizada por el Centro Regional de Formación del Profesorado de la Junta de Comunidades de Castilla – La Mancha y tuvo la colaboración del Organismo gestor del espacio protegido.
Se titulaba «Los espacios naturales protegidos de Castilla-La Mancha como recurso para la educación ambiental: Las Lagunas de Ruidera» y el objetivo era reforzar la capacitación del profesorado de Castilla-La Mancha en el conocimiento científico y didáctico de los ecosistemas que conforman el patrimonio de Ruidera.
Tuvo ponentes multidisciplinares que trabajan en el parque. Empezando por el propio director-conservador, y participando biólogos, geomorfólogos, arqueólogos, y demás ramas del patrimonio cultural .

Cada uno de ellos fue realizando exposiciones de una hora. Por nuestra parte, tuvimos el orgullo de ser invitados a explicar los valores que aporta la vegetación acuática al ecosistema.

Nuestra exposición tuvo como primer objetivo aclarar a los asistentes que tanto el concepto de «vegetación» como el de «vegetación acuática» son artificiales y antropocéntricos. Que el hombre intenta clasificar la naturaleza en compartimentos siempre subjetivos y que la vegetación acuática no es una excepción.
Entendemos que ya hay suficiente bibliografía descriptiva de la vegetación acuática por lo que acompañamos nuestra exposición con una muestra de libros que consideramos de gran importancia para conocerla.

Aprovechamos para mostrarles fotografías de algunos ejemplos de especies singulares que rompen las definiciones y acotaciones científicas. Como por ejemplo la Utricularia australis, una planta que vive casi sin raíces, modificando su flotabilidad, que es carnívora, y que usa formas especiales de persistencia.

Seguimos exponiendo detalladamente los servicios que prestan al ecosistema, que son muchos y variados.

No quisimos dejar pasar la oportunidad de animarles a que cambien su percepción de la vegetación como seres estáticos y no pensantes. Les hablamos de la línea actual de investigación sobre la inteligencia de los vegetales y su comportamiento colectivo en este sentido.

Hablar de la vegetación de Ruidera y no reflejar la importancia y estado de las mejores praderas de vegetación sumergida que se pueden observar en España es un pecado. No podíamos dejar de contarles su importancia y su estado actual. El cual, a pesar de que no es bueno, todavía permite observar praderas de carofíceas con casi dos metros de altura y biomasas de importancia mundial.


Una vez finalizada la charla, nos despedimos y nos fuimos directos para la laguna Batana.
Muestreo de náyades en la laguna Batana
Según llegamos a la laguna y sin pausa para comer, nos cambiamos, preparamos el material y nos fuimos para el agua. Teníamos que muestrear la barrera tobácea de la laguna Santos Morcillo aguas abajo y parte del margen izquierdo de la laguna Batana.
Muchas veces nos preguntan acerca de lo que llevamos en la caja flotante que nos acompaña en superficie. Es un GPS que nos permitirá conocer de forma aproximada los itinerarios y las zonas de mayor densidad de náyades, en el caso de encontrarlas.

En esta laguna esperábamos encontrar Potomida littoralis (la habíamos visto hace años), Unio delphinus y Unio tumidiformis. Vayan por delante los resultados: no encontramos más que ejemplares muertos de Potomida l. y un sólo ejemplar de Unio delphinus. Dominando claramente por abundancia y variabilidad los tumidiformis.

Según fuimos encontrando las náyades hicimos lo de siempre, medirlas, anotar sus dimensiones y localizar los puntos de mayor densidad.

Encontramos un sólo ejemplar de U. delphinus. Sin embargo, lo encontramos dónde tocaba, a mayor profundidad que los U. tumidiformis.

Nos sorprendió la buena población del U. tumidiformis, la especie cuasi endémica del Guadiana y que nos interesa especialmente. Observamos multitud de ejemplares en muy buen estado. Inclusive pudimos detectar que en esta laguna también hay reclutamiento, que es el hecho realmente importante para que las poblaciones se mantengan.

Las náyades estaban ya grávidas de larvas (gloquidios) porque algunas ya los estaban soltando.


Tras completar el muestro en la zona prestablecida, dimos por finalizada la inmersión, nos salimos del agua, nos cambiamos rápidamente y nos volvimos a Madrid. Teníamos que estar temprano por compromisos familiares.
Atentamente,
Gemosclera. Asociación para la Difusión del Conocimiento de los Humedales y su Conservación.
Declarada de utilidad pública por el Ministerio del Interior desde 2014.
