
A principios de marzo, invitados por la catedrática Concepción Fidalgo, hemos vuelto un año más a la Universidad Autónoma de Madrid (UAM) a compartir con sus alumnos lo que hemos podido aprender durante estos 20 años de voluntariado.
En esta ocasión, bajo el título «Los humedales. Un ecosistema a proteger» impartimos una conferencia con el objetivo principal de ampliar la visión y despertar sanas inquietudes entre los jóvenes alumnos de 1º, 2º y 4º del Grado de Geografía.

Iniciamos nuestra charla intentando que fueran conscientes de que la conservación del patrimonio natural debe ser integral, no sólo dedicada a especies emblemáticas. Haciendo hincapié en que la falta de conocimiento es la principal limitación que tenemos para poder llegar a conservar el patrimonio natural.


Especialmente, quisimos remarcar que los humedales son los ecosistemas más biodiversos. Sin embargo, la mayoría está en peligro y sus especies no son suficientemente conocidas ni están estudiadas.
Para explicarles cómo funcionan los ecosistemas ibéricos les pusimos dos ejemplos, un animal muy importante, las náyades, y un vegetal muy apreciado, los nenúfares. Siendo dos grupos que están en franca regresión en nuestros humedales.


Un aspecto importante que quisimos transmitir es una característica que suele ser olvidada a la hora de entenderlos por la gente, estudiarlos por los científicos y conservarlos por las administraciones. Los humedales aparecen, evolucionan y desaparecen; y las especies que los habitan deben saltar entre ellos para conservarse.
Para poder moverse entre masas de agua, las especies utilizan todo tipo de estrategias. En el caso de las plantas suelen utilizar a los animales para que las desplacen (semillas y propágulos).

Pero los animales también tienen estrategias muy singulares, como en el caso de las náyades que usan a los peces para que transporten sus larvas. Pudiendo así colonizar otros lugares.

Por último, quisimos animarles a que, en un futuro, colaboren para contribuir al conocimiento ya que, a pesar de parecer lo contrario, conocemos muy poco de los seres vivos que viven en nuestro planeta. Queda mucho trabajo por hacer a las nuevas generaciones para su conocimiento y su conservación.

Esperamos que les gustase y que fuera provechosa para ellos. Por nuestra parte, estamos muy orgullosos de que la UAM haya contado una vez más con nosotros.
Atentamente,
Gemosclera. Asociación para el Conocimiento de los Humedales y su Conservación.
Entidad declarada de utilidad pública por el Ministerio del Interior desde 2014.
